Ferias
de Abril
Se conoce como Feria de
Abril al conjunto de casetas y atracciones que se
instalan en el recinto ferial de el barrio de Los
Remedios para la celebración de la fiesta local de
Sevilla (España)
Etimología
La palabra "feria" es latina feria, feriae, era
usada en plural feriae, feriarum. Los romanos la
citaban para señalar fiestas y días de descanso,
pero no era descanso referente del trabajo, sino de
todo acto civil para dedicarse al culto religioso
(vacare diis) y festejos que se celebraban.
Historia de los primeros mercados
y ferias
Con la creación de las ciudades a lo largo y ancho
de Europa a partir del siglo XI comienzan los
negocios y mercaderías de todo tipo de artículo con
el que comerciar. En cada ciudad con una asiduidad
semanal o diaria hay un mercado, reunión de
comerciantes, u otro encuentro comercial, y en
ciudades más preparadas por su riqueza o situación
estratégica se organizan las ferias. En un principio
surgieron para que los comerciantes que no podían
proveerse de mercancía en las cercanías pudieran
hacerlo en un sitio específico y en una fecha
señalada, sobre todo al por mayor.
Al ser tan numerosos los mercados
y pudiesen desarrollarse con tranquilidad, hubo de
hacerse un código de respeto conocido como paz de
mercado otro de paz de la feria y del camino y un
tercero de franquicias o privilegios, cada uno
guardaba a los mercaderes según el momento en que se
encontraba, ya fuera en el desplazamiento de un
mercado a otro, la tranquilidad durante la estancia
semanal del lugar donde le perteneciera en el
momento, los hurtos, prohibición de uso de armas y
otras restricciones incluidas a comerciantes.
Con el tiempo se fijaron fecha de
celebraciones, siendo por costumbre de una duración
semanal, se organizaron para evitar coincidencias y
así poder desplazarse de un mercado a otro los
vendedores: tomando como inicio las fechas del "buen
tiempo" comenzaban las ferias situadas en las
cercanías del Camino de Santiago adentrándose
seguidamente en las ciudades de interior y el sur,
para volver a terminar en septiembre nuevamente en
el Camino de Santiago.
Una de las primeras ferias
documentalmente conocida es la de Valladolid de
1152, creada por Alfonso VII, así como unas cuantas
más iniciadas en el mismo siglo (Sahagún, Palencia,
Madrid, Cuenca, Cáceres, etc.). Alfonso X, "el
Sabio", constituye en Sevilla a mediados del siglo
XIII, dos ferias al año (abril y septiembre) con una
duración cada una de 30 días.
Como las ferias eran frecuentadas
por mercaderes del exterior trayendo sus propias
mercancías, se vieron en la situación de poner
puertos de control estratégicos para transporte de
mercancía y cobro de impuestos (aduanas). En
Andalucía fueron los de Huelva, Cádiz, Vejer,
Sevilla y Jerez los que se crearon.
Historia
Los orígenes de la Feria de Abril se encuentran en
el 25 de agosto de 1846 cuando Narciso Bonaplata
(catalán) y José María de Ybarra (vasco) redactaron
una propuesta que llevaron al Cabildo Municipal
pidiendo que le autorizaran durante los días 19, 20
y 21 de Abril para celebrar una feria anual, permiso
que les fue concedido después de unos "tiras y
aflojas" con el alcalde Conde de Montelirio, que
pensaba que ya existían otras dos ferias muy
próximas, la ganadera de Mairena del Alcor (cuya
Feria es la más antigua de Andalucía, desde 1441, y
primera en celebrarse, una semana antes que la de
Sevilla), que velarían el éxito que prometían los
dos organizadores. En marzo de 1847, la reina Isabel
II concedió a Sevilla el privilegio de feria,
celebrándose un mes más tarde la primera de la
ciudad con la duración de los tres días expresados.
La reina no visitó la feria hasta pasados unos años,
en 1877, siendo su acompañante el alcalde Ybarra.
El Cabildo Municipal vio que la
idea del vasco y el catalán era buena y además
estaba secundada por numerosos ganaderos y
agricultores. Ahí es cuando comienza la primera
Feria de Abril sevillana.
La primera feria ganadera se
ubicó en el Prado de San Sebastián, en esos tiempos
este espacio se encontraba en las afueras de la
ciudad, en el presente es uno de los lugares más
céntricos de la capital, codeándose con la Fábrica
de Tabacos (actual Universidad de Sevilla) que era
el único edificio que estaba levantado por esas
fechas, mucho más tarde se edificarían la Plaza de
España y también se colocaría el monumento a Rodrigo
Díaz de Vivar, "El Cid Campeador". Contaba con un
total de 19 casetas y fue tan grande el éxito
obtenido que pocos años más tarde, en 1950, hubo que
separarse lo que era la mercadería del ganado y el
espacio para la diversión.
Viendo el éxito de sus primeras
vísperas, al Ayuntamiento se vio obligado a ir
ampliando el lugar de celebración y la publicidad de
la ocasión, en 1890 es editado el primer cartel
oficial anunciador de la feria, en 1910 se difunden
folletos divulgativos.
El año 1914 los tres días se
convierten en cinco, la añadidura del sexto día de
feria se produciría en 1952.
A partir de la década de 1920 la
feria se empieza a parecer a lo que es ahora, una
ciudad artificial y efímera de sólo unos días de
duración donde se instalan casetas para el regocijo
de los visitantes foráneos y autóctonos, vendedores,
juerguistas, curiosos, artistas y famosos.
Durante años el recinto de la
feria se conoció como "la Pasarela", debido a una
estructura existente que era utilizada para cruzar
la calle, hasta el año 1973 que fue preciso reubicar
las casetas por las distintas demandas, de
feriantes, organismos y público, el espacio se quedó
pequeño y su lugar de asentamiento fue el barrio de
Los Remedios, una zona casi rectangular con una
medida de 1,5 km por 600 m, con nombre propio el
"Real de la Feria", con calles que fueron bautizadas
con nombres de toreros de todas las épocas,
adornadas de farolillos de distintos colores que
iluminan la oscuridad de la feria cuando cae la
noche.
Como la feria no deja de "crecer"
se espera que en un plazo próximo cambie nuevamente
de ubicación a un lugar de mayores dimensiones, se
estudia que sea lo que se conoce como el Charco de
la Pava.